Convivencia sin Violencia

Perdón y Reconciliación

ronda
Ronda de trabajo: Leonel Narváez junto a monitores

Kolping Uruguay, en conjunto con El CHAJÁ –Centro de Formación y Cultura Rural– están llevando a cabo el Programa “PERDÓN Y RECONCILIACIÓN” en Uruguay con el respaldo metodológico de la FUNDACIÓN PARA LA RECONCILIACIÓN  de Colombia.

El Programa tiene por objetivo el brindar formación a facilitadores, mediadores o animadores sociales que intervienen en una organización social, en un instituto educativo, con vocación comunitaria con énfasis en los aspectos de convivencia y resolución de conflictos.

autoridades
Evaluación realizada por el Lic. Leonel y autoridades de Kolping Uruguay y El Chajá.

La metodología está basada en la teoría y la práctica del Perdón y la Reconciliación como fundamento seguro para la transformación de los conflictos y de las prácticas violentas de las personas y de las comunidades. Busca así, contribuir en la construcción de cultura de convivencia y paz sostenible.

Esta estrategia tiene la Mención de Honor del Premio UNESCO de la Educación para la Paz de 2006.

Contacto en Uruguay: atoyos@kolping.org.uy
Fundación Perdón y Reconciliación: fundacionparalareconciliacion.org


Reseña Histórica

Documentos basados en la Fundación para la Reconciliación www.fundacionparalareconciliacion.org

narvaez

La Fundación par la Reconciliación fue fundada en el año 2001 por un grupo de amigos colombianos  liderados por Leonel Narváez Gómez, sacerdote sociólogo con postgrados de la Universidad de Cambridge y de la Universidad de Harvard en donde tuvo ocasión de diseñar, con ayuda de expertos interdisciplinarios, una propuesta popularizable del Perdón y de la Reconciliación como elemento esencial para la solución de conflictos y el logro de la paz.

Ya anteriormente, Leonel Narváez había realizado trabajos por la paz, primero entre las Tribus Nómadas de Kenya (1979-1989) y luego (1990-2000) entre los colonos de la región amazónica de Colombia en donde jugó el rol de facilitador de negociaciones entre Gobierno Colombiano y los jefes de las Guerrillas FARC.

Fue en esta zona amazónica, santuario de grupos de la guerrilla de izquierda, donde  en los años 90s se comenzó a implementar el proyecto “Territorios de Paz”.En micro-escenarios (familia, salones de escuela, almacenes)  y  en macro escenarios (veredas, colegios, barrios), se compartían los conflictos del momento, se hacían pactos que se ritualizaban solemnemente y se declaraba el lugar como territorio de paz. Esta experiencia fue la primera semilla de lo que hoy se llama Escuelas de Perdón y Reconciliación – ESPERE.   En el año 1998, toda la región  fue declarada por el Gobierno Colombiano como zona desmilitarizada (44.000 kms cuadrados) y durante 3 años y se convirtió en Zona de Negociación de Paz.

Las Escuelas de Perdón y Reconciliación – ESPERE, se experimentaron inicialmente en la ciudad de Bogotá en el año 2001. Fue un proyecto que tuvo gran impacto y éxito. De hecho, en Julio del 2004,  el Consejo de la ciudad de Bogota, condecoró a la Fundación para la Reconciliación, con la Orden Civil al Mérito José Acevedo y Gómez en el grado de Gran Cruz, en reconocimiento a su trabajo por la paz y la promoción de los Derechos Humanos en la ciudad.  Ello motivó para que el Concejo de Bogotá aprobara un Acuerdo de Ley por la cual se obliga la implementación de un Cátedra de Derechos Humanos y Pedagogía de la Reconciliación en todas las instituciones de educación formal y no formal de la ciudad.  

Contemporáneamente se llevaba la experiencia a otras ciudades de Colombia, de Brasil y Perú en donde aún hoy crecen con gran dinamismo. Posteriormente, las ESPERE se llevaron a Sur África, Etiopía, Senegal, Italia, y  México. En el año 2006, se comienzan a propagar en  Chile, Guatemala, Canadá, Estados Unidos. En estos países, el método ESPERE ha sido adaptado a las necesidades locales y ha sido aplicado en muy diversos escenarios: escuela, cárceles, barrios de alta  pobreza y criminalidad, desplazados, iglesias, empresas, en programas de  reinserción de excombatientes y en la prevención de violencia intrafamiliar y societaria.

En el año de 2004, la Fundación para la Reconciliación, en asocio con el Centro Mundial de de Resolución de Conflictos de la Universidad de la Paz de las Naciones Unidas, empezó a implementar un Diplomado de Capacitación de 100 Gestores de Reconciliación y Convivencia (GRECO) con el objetivo preciso de trabajar en el apoyo psicosocial de reinserción de excombatientes de la subversión en Colombia. La propuesta metodológica del ESPERE  es el eje transversal de este diplomado. Actualmente se  trabaja con 1.000 excombatientes. Gradualmente, este trabajo se va a extender a algunos reinsertados más de los casi 40.000 excombatientes que se espera entregarán sus armas al Gobierno Colombiano entre 2006 y 2007.  

En el 2005, oficiales de la UNESCO en Paris, dentro de un programa de educación para la Paz en países en conflicto, decidieron incluir a Colombia en un proyecto de alfabetización tradicional (para 9.000 personas) que ahora incluía también el componente de alfabetización emocional, en el cual el ejercicio práctico del  perdón y reconciliación sería la etapa primera en el camino de diplomar en alfabetización emocional y en competencias para la paz a personas adultas y jóvenes en zonas de violencia. Las evaluaciones de impacto de este proyecto ofrecido por la Fundación para la Reconciliación han sido, hasta ahora, altamente positivas y satisfactorias.

Entre el 2004 y 2005, la Secretaría de Educación de Bogotá, le confió a la Fundación para la Reconciliación un total de 20  instituciones educativas (Colegios) en donde existen altos niveles de violencia y de conflicto. El ejercicio del Perdón y de la Reconciliación como una competencia ciudadana integradora, ha dado resultados muy significativos. La justicia restaurativa  en lugar del castigo comienza a ser elemento fundamental de una cultura de paz.

De Julio 2004 a Junio 2005, una de las Universidades líderes en Colombia (Universidad de los Andes), realizó una evaluación de impacto de las ESPERE con resultados altamente positivos en las dimensiones conductuales y emocionales. Con la pedagogía del perdón y  de la   reconciliación,  las personas posiblemente seguían teniendo los mismos conflictos, pero ahora respondían con alternativas pacíficas y constructivas.
 
En los últimos 2 años, la Fundación para la Reconciliación junto con representantes de la Academia, de la Empresa, de los Medios, de las Iglesias, ha desarrollado una propuesta para consolidar en Colombia un Sistema Nacional de Reconciliación, que legitime los proyectos de paz en el país y que atienda constructivamente las necesidades de las víctimas y de los victimarios. Especial presencia se espera tener en la recién creada Comisión Nacional de la Reparación y de la Reconciliación en Colombia.

A futuro, se espera dar un aporte teórico y práctico a otras poblaciones aporreadas por la violencia, entre esas, las comunidades Indígenas y Afro-Americanas, paralizadas en su desarrollo por rabias acumuladas colectivamente  a lo largo de siglos de injusticia y violencia.

La teoría y la práctica del perdón y la reconciliación aún están en su infancia. Urge un apoyo institucional para que este paradigma de la existencia se fortalezca con nuevos  contenidos y metodologías que construyan la paz en las mentes y en los corazones de los seres humanos.

En Septiembre 2006, la Fundación para la Reconciliación recibe LA MENCION DE HONOR PREMIO EDUCACION PARA LA PAZ -2006  por sus aportes prácticos y de impacto en la creación de una cultura de convivencia y paz.

Soc. Leonel Narváez
Curriculum

Leonel Narváez es sacerdote, misionero de la Consolata, durante 10 años estuvo en África (Kenia y otros países) y allí estuvo ayudando en el proceso de comunicación y encuentro entre tribus indígenas que por razones de raza, etnia y creencias se enfrentaban. Por esa experiencia obviamente habla más de 5 lenguas indígenas africanas. Estudió sociología en Cambridge, Londres.
 
Después de la experiencia en África, estuvo 10 años en El sur de Colombia en todo lo que se conoce como el territorio de las FARC (Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia) conoció a muchos líderes guerrilleros, entre ellos a Manuel Marulanda Vélez, con quienes por su labor de vicariato, tuvo una relación de respeto y cercanía.

Por su participación y ejercicio de trabajo comunitario en el Caquetá, los padres consolatos se ganaron un premio nacional de paz, en donde buscaban que los campesinos sustituyeran los cultivos de cocaína por cacao (chocolate).

Durante su presencia en el Caquetá, se dieron los diálogos y la zona de despeje del presidente Andrés Pastrana, razón por la cual participó de la mesa de negociación. Luego de tres años en la mesa de negociación y tras su fracaso, su comunidad lo envió a Harvard a realizar un PhD sobre resolución de conflictos.
 
Allí estuvo realizando encuentros con profesores y otros especialistas, dando origen a lo que hoy se conoce como la Escuela de Perdón y Reconciliación. En Colombia la propuesta ESPERE, de la Fundación para la Reconciliación,  ha recibido tres condecoraciones, una de la UNESCO (Mención de honor) por su Desarrollo en Educación para la Paz. Otra del Congreso de la República (Orden a la Democracia) y otra del Concejo de Bogotá (Orden Civil al Mérito por su aporte en el tema de Derechos Humanos).
 
En muchas partes del mundo Leonel ha sido conferencista invitado por su conocimiento en derechos humanos, reparación, reconciliación y trabajo con diferentes grupos poblacionales.

Contacto en Uruguay: atoyos@kolping.org.uy
Fundación Perdón y Reconciliación: fundacionparalareconciliacion.org