El trabajo en cruceros y hoteles

 

Apasionada por la hotelería, Margarita Dupuy se graduó en Dirección de Empresas Turísticas, participó en la apertura de un hotel y se embarcó durante cuatro meses como empleada de un cruceroCada sábado de mañana, la Lic. Margarita Dupuy desembarcaba en Houston para, en esa misma tarde, zarpar por los próximos siete días en un viaje que incluía escalas en Cozumel, Belice y Roatán. Es que Margarita, graduada en Dirección de Empresas Turísticas, trabajó durante cuatro meses en un crucero internacional.

“Mi tarea era Guest Services por lo que básicamente hacía recepción, aunque también nos rotaban mucho en las tareas para que pudiéramos conocer todo el funcionamiento. Yo, por ejemplo, cuando había muchos hispano parlantes, traducía un periódico de novedades del crucero al castellano”, recuerda Margarita, quien ahora se encuentra de licencia tras su primera experiencia en un crucero.

Desde chica, ya fuera en su Trinidad natal o en algún viaje que realizara, a Margarita siempre le atrajo la forma en que se organizaban y funcionaban los hoteles: “elegí Dirección de Empresas Turísticas porque además de la hotelería siempre me gustó el Turismo, el servicio, la atención al cliente y el vínculo con las personas. Y la propuesta de la UCU te preparaba para un campo más amplio”.

Su primera experiencia en un hotel fue en Kolping, como parte de una práctica de la carrera: “fue una experiencia fundamental porque nos permitió “bajar” conceptos a la realidad y también nos mostró algunas tareas básicas. Eso nos dejó conocer cómo eran y saber qué implican”, afirma.Entre esa pasantía y la experiencia de vivir en el lugar de trabajo, Margarita fue parte del equipo de un hotel situado en Pocitos.

Fue contratada previo a la apertura por lo que formó parte de dicho proceso: “al comienzo, antes de abrir, hicimos de todo, desde ayudar a entrar un somier, hasta ayudar a organizar algunos procesos. Todo eso se coronó el día de la apertura”, señala Margarita que comenzó como recepcionista para luego pasar a supervisora. “Era todo nuevo, ya que era mi primera experiencia laboral en un hotel. Nos enfrentábamos a las tareas –y a los problemas- por primera vez pero todos buscábamos el desarrollo profesional y crecimiento del hotel”, recuerda.A su actual empleo en el crucero, llegó en busca de crecer profesionalmente y de vivir una experiencia internacional. Allí trabajan 1100 personas para 2400 huéspedes: “al principio era difícil porque estás las veinticuatro horas a disposición, pero después te acostumbrás. Aparte tenemos nuestras propias áreas, como restaurante, bar, área de juegos, biblioteca y supermercado”.

Entre las cosas que más destaca está el hecho de “aprender todos los días”, la estructura organizacional bien definida y la posibilidad de conocer otras culturas, ya sea por los huéspedes o sus compañeros.Otra ventaja de este tipo de trabajos es la posibilidad de conocer nuevos destinos: “desde la compañía nos rotaban los horarios semanalmente al igual que las tareas para que pudiéramos conocer”. Así pudo nadar con delfines en Cozumel o conocer playas y ciudades que hace un tiempo no hubiera imaginado.Durante sus experiencias laborales pudo visualizar muchas herramientas que aprendió durante su etapa de estudiante: “herramientas de gestión de calidad, organización y administración de empresas, recursos humanos y hotelería, fueron algunos de los temas que aprendí en la UCU y luego vi cómo eran aplicados en los lugares en que trabajé”.Ahora su futuro depara un segundo contrato de cuatro meses con la misma empresa de cruceros, aunque su destino será diferente: el 12 de junio zarpará desde Dubrovnik, Croacia, y durante cuatro meses trabajará recorriendo Venezia, Split y las Islas Griegas.

Fuente: UCU (Nota: Matías Gómez Balarini. Foto: Josefina Cuneo)
http://ucu.edu.uy/es/node/37811#.V1G8OtnhCUl