1813-2013 Kolping – Una historia con futuro

 

Justamente para nosotros como Obra Kolping esta es una tarea permanente, puesto que la intención y la acción de Adolfo Kolping se describen como uno de los fundamentos de nuestro trabajo en nuestro Programa Internacional. Y es importante que nos dejemos guiar una y otra vez por estos fundamentos. 
Pero no se trata solamente de la personalidad de Adolfo Kolping sino también de la asociación fundada por él que lleva su nombre y que se inspira permanentemente en las ideas y en la espiritualidad de su fundador. Justamente con la fundación de la asociación, Adolfo Kolping escribió una historia, pues la asociación dejó sus huellas en el tiempo. A través de numerosas iniciativas, la Obra Kolping hizo historia, ayudó a caracterizar y darle forma a la historia. En nuestra calidad de miembros Kolping podemos estar justificadamente orgullosos de los logros de la asociación para la gente, para la Iglesia y para la sociedad. En nuestra calidad de Obra Kolping podemos presentar un orgulloso balance a lo largo de más de 150 años. Miles de personas han recibido ayuda para desarrollarse como seres humanos, para resolver los asuntos de su vida cotidiana, han recibido orientación para sus vidas y motivación para el compromiso social a través de la Obra Kolping. Echar una mirada a la historia de nuestra asociación también nos puede dar impulsos para nuestra acción en la actualidad, aunque debemos tomar con seriedad las afirmaciones de Adolfo Kolping, cuando respecto de su trabajo concreto dice: “Algunas cuestiones sólo resultarán adecuadas para esta época y para las circunstancias actuales y, conforme cambien los tiempos y las circunstancias, habrá que adaptarse a ellos”.
“Conciencia de nuestra historia y voluntad para progresar“, ese es uno de los dones por los que rogamos en la oración de la Familia Kolping. Justamente ese ruego pone de manifiesto que, por un lado, tenemos en vista el futuro y que deseamos contribuir a organizarlo con los recursos y las posibilidades de los que disponemos. No se trata de la copia y repetición permanente de aquello que se hizo hasta el presente, probablemente incluso con éxito, sino que la Obra Kolping debe enfrentar los desafíos actuales en cada caso y responder a ellos con las posibilidades de la época respectiva. 
Pero el futuro requiere de la tradición. Una mirada sobre la historia de nuestra asociación nos puede dar muchos impulsos para el trabajo actual; las experiencias vividas pueden ser útiles para el trabajo actual de la Obra Kolping. Lo esencial para la Obra  Kolping hoy es que edifiquemos sobre la base de la importante herencia de la personalidad de Adolfo Kolping y de la Obra Kolping y que asumamos nuestra responsabilidad para organizar con gran riqueza de ideas hacia el futuro nuestro trabajo para la gente, para la Iglesia y para la sociedad. 
 
Hubert Tintelott
Secretario General
KOLPING INTERNATIONAL
Junio de 2012